Llueve sin parar desde que llegamos a Hong Kong.Estamos atrapados, JR y yo, en las alturas de un edificio de Kowloon. No hacemos parte de un tour en los que la gente olvida su soledad, no conocemos a nadie, nuestro Mau se fue a Indonesia. Menos mal que existe Netflix, y las fotos, y los grises, y la noche, y las sombras, y la lluvia, y el olor a tierra húmeda... y las ganas de observar. Como todo, la penumbra tiene un lenguaje particular. Me dispongo a interpretarlo, disparo el obturador sin pretensiones.


Hola amiga q hermoso. Tú como siempre disfrutas cada momento, cada cosa y muy poetica. Bendiciones. Un abrazo
ResponderBorrarHola Caque!
ResponderBorrarSí..lo estoy disfrutando. Un abrazo amiga mia. Comadre!